Coincidencia que, al encontrar un pulmón verde dentro de la tumultuosa ciudad. mucha gente en bandada también lo haya encontrado... y precisamente el mismo lugar.
Coincidencia que, precisamente en el momento en que mi energía y vitalidad se apagaban, apareciste tu, y tu y también tu, para recordarme que la gente, el mundo y la naturaleza que me rodea, todo es energía... energía intercambiable, transformadora... energía nutritiva.
Coincidencia que, justamente ahora que mi cuerpo llegó al límite indeseado, mi mente y mi espíritu comienzan a sufrir una ¿mutación? ¿transformación? ¿trascendencia?... mi mente y espíritu me gritan al unísono "nútrete" "agarra vuelo y emprende tu viaje" "haz lo que crees bueno y justo para ti"
Coincidencia que el año de la serpiente sea el año de mayor reflexión que he tenido... luego de 3 años de no pararme en medio del camino y solo llenarme de lo externo y lo imparable.
Coincidencia que no crea en las coincidencias, cuando todo se presenta como coincidencia; quizás hay un algo (llámalo Dios, energía, luz, poder, destino) que pone las cosas en su sitio en el preciso momento para un bien mayor... Quizás este parque lleno de gente es por algo, quizás tu, tu y también tu aparecieron en el preciso momento, no cuando yo tanto lo anhelé hace años; quizás mi cuerpo, en etapa de reorganización y mi mente reflexiva e introvertida sea una sincronía necesaria para algo nuevo en mi; quizás este año es de transición para esto nuevo en mi. ¿Coincidencias? ya no me suena tanto a coincidencias.
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