La vida es como un colador... donde se va filtrando solo la gente que de verdad vale la pena y aporta en tu vida, poco a poco van quedando atrás las personas que jamás fueron lazos verdaderos ni genuinos.
Este colador se me presenta año a año para demostrarme que las palabras lindas y los gestos de cariño pueden ser efímeros, y que las acciones y las demostraciones concretas pueden hacer mucho más que un "te estimo" o un "te quiero" dicho casi a regañadientes.
Este colador me hace ver que aún está presente la gente que creí perdida, la gente que a pesar de la distancia sigue siendo querida para mi y yo querida para ellos. Ni la distancia ni el tiempo pueden contra el poder del gran colador.
Este colador se encargará de a futuro seguir filtrando y filtrando las personas que realmente valen y las que van quedando en el camino.
Este colador, en realidad lo tengo yo por el mango... no es casualidad ni azar.
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